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Devoción religiosa y el vinilo

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El escuchar discos de vinilo es una disciplina. Después de todo, hay formas más accesibles y convenientes de consumir música.

Pero la gente está usando otra vez el vinilo para escuchar música. Las ventas de discos de vinilo han crecido por 13 años consecutivos, a pesar de que los consumidores están comprando menos discos. Esto es sorprendente si tenemos en cuenta que culturalmente la gente prefiere lo que es accesible y conveniente. Los discos de vinilo no son muy portátiles. Se dañan fácilmente y es difícil pasar de una canción a otra.

Pero los amantes de la música quieren vinilo.

¿Por qué la gente ha vuelto a usar el vinilo?

La alta fidelidad del sonido es un argumento a su favor. En una grabación digital, como en el caso de un archivo transmitido, el oyente escucha un facsímil digital de los sonidos grabados. El vinilo ofrece las ondas sonoras grabadas sin interpretación digital.

Además, el vinilo ofrece una experiencia especial. No es algo que uno hace sin poner atención. Está todo el proceso de seleccionar el disco, removerlo de su envoltorio y colocarlo cuidadosamente en el tocadiscos. Después uno tiene que colocar la aguja sobre el disco. El proceso demanda más compromiso, y es tan laborioso como para tocar solo una sola canción. Tocar un disco significa oír todo el álbum o al menos un lado de él.

Escuchar un disco vinilo requiere algo del que escucha. Es algo disciplinado y todo un ritual.

¿Se parece a la religión?

Usted ya lo sospechaba. Me encanta el vinilo. Me encanta la experiencia de entrar al misterio de escuchar todo un álbum y ver qué revela. Me encanta repasar canciones familiares para descubrir nuevos sonidos. Me encanta cuando el disfrutar de la música es toda una actividad por sí misma, y no solo un sonido de trasfondo cuando manejo mi automóvil o escribo un artículo. Me encanta que la disciplina y el ritual del vinilo conforman una tremenda experiencia.

Quizá usted también sepa que me encanta la religión. Después de todo trabajo en RethinkChurch.org. Pero “Religión” es una palabra que lleva muchas connotaciones negativas para mucha gente.  A menudo escucho a la gente decir que aceptan la idea de Dios, Jesús y la adoración, pero no quieren saber nada de religión. En este caso rechazan las instituciones religiosas.

A nivel más básico, la religión es un grupo de prácticas y creencias que proveen de significado y expresan devoción a algo que está más allá de nosotros. A este nivel básico, todos practicamos algún tipo de religión, los fanáticos de los deportes, los amantes de la ciencia, y los que escuchan discos de vinilo. Participar en estas actividades no significa necesariamente que las vemos como si fueran una religión. Depende de la importancia que le damos a los rituales asociados con estas cosas y el significado que derivamos de ellas lo que es determinante.

Tal entendimiento nos llama a evaluar a qué expresamos devoción. ¿Están nuestras prácticas diarias de gran importancia expresando devoción a algo que amamos mucho? ¿O son distracciones que no nos dejan ver lo más importante? Cuando dejamos que estas distracciones consuman nuestra devoción, se convierten en ídolos.

Los discos de vinilo muestran como una devoción requiere disciplina. De vez en cuando, todos podríamos darnos cuenta de cuáles son nuestras disciplinas personal para evaluar nuestras prioridades. ¿Hacia qué practicas tu devoción? ¿Cuándo es que practicas rituales? ¿Crees que tus prácticas de disciplina y devoción se dirigen hacia lo que más amas? ¿O más bien apuntan a distracciones? Si sientes que tus prácticas están desviadas, ¿Qué pasaría si dedicas tu ser hacia algo distinto?

La comunidad alimenta la disciplina. Si te sientes llamado a una devoción más profunda en tu vida espiritual y hacia Dios, te invitamos a que visites Find-a-Church feature o que nos envíes un email.


Ryan Dunn es diacono ordenado en la Iglesia Metodista Unida y ministro de Online Engagement en Comunicaciones Metodistas Unidas. Le encanta ir de compras de discos de música punk y joyas de los años 90.